Seguridad del Pacient
La Agencia para la Administración del Cuidado de la
Salud de la Florida
(siglas en inglés AHCA, Agency for Health Care
Administration) licencia y
regula las instituciones del cuidado médico y las
organizaciones de
mantenimiento de la salud (HMOs) en todo el estado. AHCA
también
administra el programa Medicaid de la Florida que proporciona cuidado
médico a
los ciudadanos de bajos ingresos y a los incapacitados. La
misión de
AHCA es abogar por un cuidado de salud accesible, económico
y de calidad para
todos los floridanos. Para ayudar a lograr esta
misión, AHCA publica la
Serie de Información del Consumidor.
Esta
serie consiste en folletos diseñados para ayudar al
público a tomar
decisiones bien informadas sobre el cuidado de la salud.
Este folleto examina los errores médicos y los
pasos que usted puede tomar
para protegerse a sí mismo. Se le anima a utilizar
todos los recursos
disponibles para conocer más acerca de la seguridad del
paciente. Los
recursos pueden incluir su proveedor de cuidado médico,
farmacéutico,
biblioteca local y la Internet, así como los contactos que
se incluyen en el
Directorio de recursos en la parte
posterior de este folleto.
Nota: Este folleto no se ha diseñado para
ofrecer asesoramiento
médico o legal. Sírvase consultar con
su doctor para obtener
asesoramiento médico y a un abogado para asesoramiento legal.
La información en este folleto
está vigente a partir de agosto
de 2004.
Introducción
El Instituto de Medicina (IOM, por sus siglas en
inglés) de
las Academias Nacionales reporta que entre 44,000 y 98,000 personas
fallecen cada año en los hospitales de los Estados Unidos
debido a errores médicos. Un error
médico se define
como la falta de llevar a cabo un plan de acción o utilizar
un
plan incorrecto. Una persona puede causar el error o
éste puede ocurrir debido a una falla en el sistema.
Los errores médicos pueden ocurrir en instalaciones
de
cuidado de salud, farmacias, el consultorio de su médico e
incluso en su hogar. Pueden involucrar cirugías,
procedimientos médicos, tratamientos, medicamentos, equipos,
diagnósticos o informes de laboratorio, entre
otros.
Pueden involucrar sistemas complejos tales como la manera en que un
hospital lleva los servicios médicos que se prestan a los
pacientes, o tareas comunes tales como dar comida con un alto
contenido de sal a un paciente que necesita una dieta sin sal.
Aunque los adelantos han mejorado el cuidado médico
y
extendido las vidas de muchas personas, la complejidad del sistema
médico estadounidense también contribuye a
errores
médicos. La mala comunicación entre los
pacientes y
sus proveedores de cuidado médico también puede
conducir
a errores.
Usted puede desempeñar un papel importante en la
seguridad
del paciente participando activamente en su propio cuidado
médico y en el cuidado médico de sus seres
queridos. En este folleto se examinarán algunos de
los
problemas y las acciones que cada uno de nosotros puede tomar.
El equipo de cuidado médico
La mayoría de las personas ya no tienen un solo
médico
que las atiende durante todas sus vidas y conoce todo su historial
médico. Es posible que usted cambie de
médicos de
cuidado primario, visite a varios especialistas o se encuentre
inesperadamente en el departamento de emergencia de un
hospital. En el consultorio de su médico,
podría
ver al médico, a la enfermera practicante o a otro
profesional. Podría recibir su cuidado a
través de
una clínica donde ve a un proveedor distinto cada vez que la
visita.
El único(a) consistente en este cuidado es
usted.
Usted es un miembro importante de su equipo de cuidado
médico. Usted conoce su historial
médico,
medicamentos, alergias, enfermedades y
cirugías.
Parte de su responsabilidad es educarse a sí mismo acerca de
sus condiciones y tratamientos y compartir información
importante sobre su salud con sus proveedores de cuidado
médico.
La comunicación entre usted y sus proveedores de
cuidado
médico es una parte importante de la seguridad del
paciente. Usted tiene el derecho de hacer preguntas y hacer
que lo que sucede se le explique de una manera que usted pueda
entender. Usted tiene el derecho de saber qué
opciones
de tratamientos hay disponibles para su cuidado.
Además, es posible que tenga que actuar como
representante
de sus seres queridos si éstos no pueden tomar decisiones
sobre el cuidado médico, o que un ser querido tenga que
representarlo a usted si usted no puede hablar por sí
mismo.
Sugerencias para ser parte de su equipo de
cuidado
médico:
- Informe a todos sus proveedores de cuidado
médico de todo
su historial médico, incluyendo cualquier tratamiento,
cirugía, medicamento, alergia o condición
médica.
- Dígales a todos sus proveedores acerca de cada
medicamento
que usted toma, incluyendo medicinas con receta, medicinas que se
venden sin receta, vitaminas y suplementos herbáceos.
- Anote las preguntas que tenga y llévelas consigo
a su
cita. Es posible que desee tomar notas durante la visita o
llevar consigo a otra persona para que le ayude.
Esta
persona puede ayudarle a hablar, hacer preguntas y tomar
notas. Después, usted puede hablar con esta
persona
acerca de su situación y sus opciones.
- Si necesita cuidado médico, pregunte
qué opciones de
tratamientos usted tiene.
- Si hay algo que no entiende, pida que le den una
explicación más clara.
- Si se realizan pruebas y usted no recibe los resultados,
llame
a la oficina y pregunte. También puede solicitar
una
copia de los resultados.
- Si desea otra opinión acerca de un
diagnóstico o
tratamiento, solicítela.
- Si no está satisfecho con su proveedor de
cuidado
médico, puede elegir a otro.
- Si padece de una condición médica,
está
recibiendo cierto tratamiento o está tomando medicamentos,
edúquese acerca de estos asuntos. Pida a su
proveedor de
cuidado médico que le proporcione materiales educativos y
use
su biblioteca local o la Internet para aprender más.
Designación de un sustituto para que tome
decisiones
acerca del cuidado médico:
Si usted no puede participar activamente en su cuidado
médico debido a incapacidad física o mental (como
estar
en coma o padecer de demencia) y no tiene directivas por anticipado
para el cuidado médico, las decisiones podrán ser
tomadas
por usted por un tutor nombrado por los tribunales, su
cónyuge, hijo adulto, padre/madre, hermano adulto o, en
ciertas circunstancias, otro pariente adulto o amigo
cercano.
Si desea que alguien lo represente si no puede tomar
decisiones
usted mismo, puede designar a un sustituto para que tome decisiones
acerca del cuidado médico. Puede encontrar
información adicional en el folleto titulado Health
Care
Advance Directives – The Patient’s Right to Decide
(Directivas anticipadas para el cuidado médico - El derecho
del paciente de decidir). Solicite una copia gratis llamando
sin cargo al (888) 419-3456
u obtenerlo en el sitio www.FloridaHealthFinder.gov.
Seguridad de las medicinas
Administrar activamente y educarse acerca de sus medicamentos
es
una parte importante de la seguridad del paciente. A
continuación se proveen sugerencias para protegerse mejor a
sí mismo y proteger a sus seres queridos al tomar
medicamentos.
¿Saben sus proveedores de cuidado
médico todos
los medicamentos que usted toma?
Algunas medicinas y suplementos pueden ser nocivos si se usan
juntos. Aprenda acerca de los medicamentos y suplementos que
usted toma y cualquier interacción que puedan
tener. Por
lo menos una vez al año revise todas sus medicinas (con
receta
y sin receta) y suplementos (vitaminas y hierbas) con sus
proveedores de cuidado médico.
Siempre que le receten un medicamento, pregunte si la medicina
nueva interactuará con otros medicamentos o suplementos que
está tomando actualmente.
¿Puede usted leer su receta?
Si usted no puede leerla, el farmacéutico
podría
leerla mal y darle la medicina incorrecta. Pida que la receta
se escriba claramente y que se incluya el motivo del
medicamento.
Antes de irse de la farmacia, verifique la etiqueta del
medicamento para ver que se le haya escrito a usted y que sea el
mismo nombre y potencia que se indicó en la
receta.
Verifique esto cada vez que se le despache una receta.
Esté familiarizado con el aspecto de su
medicina. Si
es diferente a la que tomaba, hable con su farmacéutico
antes
de tomarla.
¿Lee usted la etiqueta y la hoja
informativa que
viene con su medicamento?
La etiqueta le dirá cuánto,
cuándo y por
cuánto tiempo debe tomarlo, y si hay
restricciones. Por
ejemplo, la etiqueta podría decir que no debe tomar alcohol
mientras tome el medicamento, que no se exponga al sol o que evite
ciertos alimentos u otros medicamentos. La hoja informativa
incluirá información sobre precauciones de
seguridad y
efectos secundarios. (Un efecto secundario es, por ejemplo,
cuando una medicina para la alergia o el resfriado también
pueda causarle somnolencia.) Si tiene alguna pregunta acerca
de las instrucciones en la etiqueta, las precauciones de seguridad
o los efectos secundarios, hable con su farmacéutico.
Si no puede leer claramente la etiqueta, pídale al
farmacéutico que la escriba con letras más
grandes.
Si no entiende las instrucciones, pídale al
farmacéutico
que se las explique.
¿Existe algún peligro de
comprar medicamentos
que han sido alterados o que no son lo que dice la
etiqueta?
Una buena manera que protegerse es confirmar que la farmacia
donde compra su medicamento tenga licencia emitida por el Estado de
la Florida. A cada farmacia se le requiere que coloque a la
vista la licencia de la compañía, así
como la
licencia del gerente de la farmacia.
Si compra un medicamento recetado usando el Internet, primero
vea a su proveedor de cuidado médico para que le
dé una
receta. Verifique, además, para ver si National
Association of Boards of Pharmacy (NABP) certifica a la
compañía a través de su programa VIPPS
(Verified
Internet Pharmacy Practice Sites™). Puede leer
más
en el sitio de Internet de NABP en www.nabp.net
o llame al (847)
698-6227.
Tenga precaución al comprar medicamentos en
Internet.
Si no es una compañía legítima, usted
podría
recibir un medicamento falsificado, alterado o vencido que no le
ayudará y que podría causarle daño.
¿Hay algún peligro en
tomar medicamentos que
se venden sin receta?
Algunos medicamentos que se venden sin receta no deben usarse
juntos con ciertas medicinas recetadas. Lea la etiqueta de su
medicamento, la hoja informativa y hable con su farmacéutico
si tiene preguntas.
Compare también los ingredientes activos antes de
tomar
más de un medicamento a la misma vez. Muchos medicamentos
que
se venden sin receta y medicamentos con receta contienen el mismo
ingrediente activo, lo cual significa que usted podría tomar
más de la dosis recomendada. Por ejemplo, si toma
una
medicina para el dolor junto con una medicina para la tos, la
alergia o para dormir, todas podrían contener la misma droga
y
la combinación podría ser más de lo
que es seguro
tomar al mismo tiempo.
Aunque su proveedor de cuidado médico o su
farmacéutico podría alertarle en cuanto a
combinaciones
no seguras de medicinas, usted también puede estar pendiente
de los siguientes dos ingredientes comunes:
- El acetaminofeno se utiliza en más de 600
productos,
especialmente en las medicinas para el dolor de cabeza y el
resfriado. Tomar más de lo recomendado puede
conducir a
daños o falla del hígado.
- NSAIDs (las medicinas anti-inflamatorias sin esteroides)
son
calmantes comunes del dolor. El uso excesivo o el uso en
combinación con algunas medicinas puede conducir a
sangramiento estomacal o daños en los riñones.
Los medicamentos que se venden sin receta son para alivio
temporal. Si usted necesita usar un medicamento durante
más tiempo que el que se indica en la etiqueta, consulte a
su
proveedor de cuidado médico. Es posible que
padezca de
una condición médica seria o su proveedor
podría
recomendarle otra forma de tratamiento.
¿Por qué es importante saber la dosis
correcta que
debe tomar?
Los medicamentos pueden enfermarlo, causarle daño o
a veces
causar la muerte cuando se toman incorrectamente. No tome
más medicamento del recomendado. Algunas cosas que
debe
vigilar:
- Los medicamentos que se venden sin receta vienen en varias
potencias. Por ejemplo, los medicamentos para aliviar el
dolor pueden ser de potencia regular, de extra potencia o de
liberación prolongada; pueden venir en píldoras,
en
líquido o en cápsulas. Siga las
instrucciones del
paquete en cuanto a la dosis.
- Algunas personas erróneamente creen que tomar
tres
píldoras para alivio del dolor de una vez
calmarán el
dolor más rápidamente. O toman
demasiadas
píldoras durante un plazo de 24 horas o por demasiados
días. Tomar más de la dosis recomendada
puede ser
peligroso.
- Si usted toma un medicamento con receta, no cambie la dosis
sin
antes hablar con su proveedor de cuidado médico.
- A los niños no debe dárseles una
dosis para adultos
de un medicamento. Siga las instrucciones recetadas por el
médico de su hijo y, para medicamentos sin receta, compre la
potencia para niños y siga las instrucciones. Una
dosis
incorrecta puede tener un efecto más rápido y
más
peligroso en los niños debido a su pequeño
tamaño.
- Las personas mayores también pueden ser
más sensibles
a los medicamentos y a sus efectos secundarios. Hable con su
médico si se siente somnoliento, confuso, mareado o tiene
otros efectos secundarios, ya que probablemente su médico
pueda ajustar o cambiar su medicamento.
Sugerencias para el manejo seguro de los
medicamentos:
- Guarde los medicamentos en un lugar seguro fuera del
alcance de
los niños (y los animales) y manténgalos en
frascos a
prueba de niños. Si hay un adulto que tiene
dificultad
para leer las etiquetas o saber cuándo tomar el medicamento,
haga que otro adulto supervise la administración del
medicamento. Si ocurre un envenenamiento con un medicamento,
llame a su médico o al Centro de Información de
Venenos
al (800) 222-1222 o, si
hay peligro de muerte, llame a asistencia
de emergencia, la cual en la mayoría de las áreas
es el
911.
- No guarde los medicamentos en el cuarto de baño,
ya que la
humedad y el calor pueden cambiar o destruir su eficacia. Si
guarda los medicamentos en la cocina, protéjalos del calor y
la humedad. Averigüe si su medicamento debe o no
almacenarse en el refrigerador.
- Por lo menos una vez al año, revise todos sus
medicamentos
con receta y sin receta, así como sus vitaminas y
suplementos. No continúe usando los medicamentos
que han
cambiado de color, consistencia u olor. Deseche de una forma
segura cualquiera que esté vencido, que ya usted no use o
cuyas etiquetas no pueda leer.
- Deseche las medicinas viejas en un recipiente de basura
sellado
y en el exterior, de manera que los niños, los animales u
otros adultos no puedan tomarlos. Las jeringuillas y agujas
usadas deben colocarse en un envase duro (como una botella de
detergente para lavar ropa) con una tapa apretada y luego
desecharse en la basura. Para desechar sustancias
controladas, tales como narcóticos, usted querrá
preguntar a su farmacéutico o proveedor de cuidado
médico
qué debe hacer.
- Si usted toma varios medicamentos, querrá
mantener una
lista y un horario de cuándo debe tomar cada uno.
Algunas personas llevan cuenta de sus medicamentos utilizando un
organizador de píldoras que llenan una vez a la
semana.
Pregunte a su farmacéutico acerca de los organizadores de
píldoras u otras ayudas para llevar cuenta de sus
medicamentos.
- Si sus medicamentos son enviados por correo u otro servicio
de
entrega, asegúrese de que no se queden fuera de su casa
durante un largo período de tiempo, que no estén
expuestos al calor o el frío y que no puedan ser manipulados
o
robados.
Sugerencias para la seguridad al tomar
medicamentos:
- Si usted tiene una reacción alérgica,
llame
inmediatamente a su proveedor de cuidado médico, o si
amenaza
la vida, llame a asistencia de emergencia, la cual en la
mayoría de las áreas es el 911.
- Aprenda acerca de los posibles efectos secundarios de su
medicamento, lo que puede hacer respecto a los mismos y
cuándo
pueden ser peligrosos o amenazar la vida.
- Si se le olvida tomar su medicina, tomarla inmediatamente
puede
que no sea lo mejor. Lea la hoja informativa del paquete o
llame a su farmacéutico o a su proveedor de cuidado
médico para que le aconseje.
- Algunos medicamentos no deben cortarse por la mitad,
masticarse, o dejar las cápsulas abiertas, ya que esto
afectará el medicamento y podría causar
daños.
Lea la hoja informativa o pregunte a su farmacéutico si
tiene
preguntas.
- Si hace arreglos para que a su hijo le den un medicamento
en la
guardería o en la escuela, pregunte cuáles son
los
procedimientos para almacenar, administrar y mantener un registro
de los medicamentos. Confirme de vez en cuando que a su hijo
le estén dando el medicamento correctamente.
- No tome un medicamento para uso recreativo ni use un
medicamento que se le haya recetado a un amigo o miembro de la
familia, aun cuando usted tenga la misma enfermedad o
síntomas
que esa persona. Hacer esto es ilegal y puede ser peligroso o
mortal.
- Debido a que las medicinas más antiguas y
establecidas han
estado en el mercado por más tiempo, más se sabe
acerca
de su eficacia y efectos secundarios. Cuando le receten un
medicamento, pregunte a su médico cuánto tiempo
ha estado
en el mercado. Si hay opciones de medicamentos, pregunte
cuál será el mejor para sus necesidades.
- Algunas personas no toman los medicamentos que les han
recetado
porque no cuentan con los medios financieros para pagarlos.
Si tiene este problema, hable con su proveedor de cuidado
médico, ya que él o ella podría
recomendarle una
medicina menos costosa o podría tener muestras
gratis.
Además, usted tal vez pueda reunir los requisitos para un
programa de asistencia de recetas.
Programas de asistencia de recetas:
Los siguientes programas pueden ofrecer ayuda si usted
satisface
los requerimientos en cuanto a ingresos:
- Sunshine for Seniors es para personas de 60 años
o
más. Llame a la línea de personas
mayores (Elder
Helpline) al (800) 963-5337.
- El National Council on Aging tiene una fuente de referidos
para
personas de 55 años o más. Puede visitar su sitio
de
Internet en www.BenefitsCheckUp.org.
- Algunas compañías
farmacéuticas ofrecen
medicinas a bajo costo o sin costo alguno para personas de bajos
ingresos. Pregunte a su farmacéutico si sabe de
algún programa o haga una búsqueda en Internet de
las
compañías que elaboran sus medicinas.
Usted querrá leer nuestro folleto titulado Entendiendo
los costos de las medicinas con receta (Understanding
Prescription Drug Costs). Pida una copia gratis llamando sin
cargo al (888) 419-3456
o léalo en www.FloridaHealthFinder.gov.
Para obtener más
información:
La Biblioteca Nacional de Medicina (National Library of Medicine)
tiene un sitio en Internet con información sobre medicinas y
otros temas de cuidado de la salud: www.medlineplus.gov.
La seguridad en instituciones de cuidado
médico y
cuidado de la salud en el hogar
Como paciente o residente de una institución o
persona que
recibe servicios de cuidado de la salud en el hogar, es posible que
le sea difícil ser miembro activo de su equipo de cuidado
médico. Es posible que no se sienta
bien. Puede
que esté tomando un medicamento para el dolor que le cause
somnolencia. Quizás esté
débil y le sea
difícil hablar por sí mismo. Pero
aún con
estos retos, usted todavía desempeña un papel muy
importante en su equipo de cuidado médico y tiene el derecho
de estar involucrado en su cuidado.
Es importante tener una comunicación clara con sus
proveedores de cuidado médico. Si usted cree que
no
puede expresarse con claridad debido a una condición
temporal
o a un estado de salud que se degenera a largo plazo, usted
querrá hacer que un ser querido sea su representante y hable
por usted. También querrá designar a
alguien como
su sustituto como se mencionó anteriormente en este
folleto.
Antes de ingresar a una instalación de cuidado
médico
o de recibir servicios de un proveedor de cuidado de la salud en el
hogar, usted querrá saber más acerca de las
opciones que
tiene a su disposición. Puede solicitar una copia
de las
siguientes publicaciones llamando sin cargo al (888)
419-3456 o
leerlas en línea en www.FloridaHealthFinder.gov.
- Puede obtener información acerca de los hogares
de
ancianos en Guía de Hogares de Ancianos
(Nursing Home
Guide)
- Puede leer los folletos para el consumidor: Cuidado
a largo plazo, Que debe considerar al seleccionar una
institución de vida asistida y Cuidado de la salud en el
hogar de la Florida.
También puede examinar la información
comparada sobre
los hogares de ancianos, los hospitales, las agencias de cuidado de
la salud en el hogar y las instituciones de diálisis que
prestan servicios a los pacientes de Medicare. Visite el
sitio en Internet de Medicare en www.medicare.gov.
Puede verificar si una institución o un proveedor
de
cuidado de la salud en el hogar tiene licencia, está
registrado o está certificado por la Agencia para la
Administración del Cuidado de la Salud en el sitio en
Internet
de la Agencia en www.FloridaHealthFinder.gov,
presione en “Find Facilities”. O puede
pedir a la
institución o
el proveedor de cuidado de la salud en el hogar que le muestre su
licencia, registro o certificación.
Mientras recibe cuidado médico:
- Usted tiene el derecho de revisar los expedientes
relacionados
con su cuidado. Si está recibiendo
atención
médica bajo las órdenes de un médico,
usted
tendrá un plan de cuidado que describe su
tratamiento.
Si no se requiere un plan de cuidado, es posible que se mantengan
otros tipos de expedientes.
- Cuando usted es admitido, transferido o dado de alta de una
institución de cuidado salud, revise sus medicamentos con su
médico. Entérese si se hicieron cambios
en sus
medicamentos y si tiene que desechar cualquier medicina no usada
que fue reemplazada con una medicina o una dosis diferente.
- Si se encuentra en una institución donde usted
tiene un
brazalete de identificación, verifique que pueda leerse y
que
lo identifique a usted correctamente. Si su brazalete de
identificación se abre o no se puede leer, pida que se lo
reemplacen.
- Cuando le den un medicamento, pida a la persona que
verifique
el medicamento, la orden y su identificación de manera que
reciba la medicina y la dosis correctas a la hora correcta.
- Familiarícese con su medicina y si luce
diferente a la que
le estaban dando, hable con la enfermera o ayudante antes de
tomarla.
- Pregunte a qué horas debe tomar los
medicamentos.
Dígale a la enfermera o ayudante si se salta la hora de un
medicamento.
- Cuando le hagan una prueba o procedimiento
médico, pida a
la persona que verifique la orden y su
identificación.
Pregunte qué se va a hacer y por qué.
- Dígale a su enfermera o su médico si
tiene una
reacción a su tratamiento o si sus síntomas
empeoran.
- Si está confinado en cama, pregunte
qué salvaguardas
se han establecido para evitar coágulos de sangre o
úlceras en la piel.
Mientras recibe cuidado en una institución de
cuidado
médico:
- Si su ser querido padece de Alzheimer o demencia y
está en
una institución de cuidado médico o de cuidado a
largo
plazo, pregunte qué precauciones de seguridad se han
establecido para evitar que los pacientes vaguen o salgan de la
institución.
- Pregunte a la institución qué
procedimientos se han
establecido en caso de que haya que evacuar la institución
debido a una emergencia o un desastre, tal como un fuego o un
huracán.
- Pregunte a la institución cuáles son
sus
políticas concernientes a restricciones y
reclusión de
pacientes o residentes.
Mientras recibe cuidado en su hogar:
- Cuando reciba servicios en su hogar, trate de tener un plan
de
respaldo en caso de que el proveedor de cuidado no se presente a la
cita programada. Al proveedor de cuidado de la salud en el
hogar se le requiere que proporcione todas las visitas programadas;
por lo tanto, dígale al director de enfermería o
al
administrador de la agencia si alguien no se presenta. Si el
problema no se rectifica, usted tal vez querrá cambiar de
agencias.
- Si necesita equipos o suministros médicos, a su
proveedor
de cuidado en el hogar se le requiere que le enseñe a usted
y
a sus seres queridos el uso correcto del equipo. Mantenga
instrucciones por escrito y el número telefónico
de la
compañía a la mano. Llame si tiene
alguna pregunta
o problema. Si el equipo tiene alarmas o mensajes de error,
aprenda lo que significan y lo que tiene que hacer.
- Al proveedor de cuidado en el hogar se le requiere que le
dé un número telefónico al que usted
puede llamar si
tiene preguntas o problemas. Si está recibiendo
servicios terapéuticos o de enfermería, o si
está
conectado a equipo para sostener la vida, la
compañía
debe estar disponible las 24 horas del día, los 7
días de
la semana.
- Si usted padece de una condición
física o mental que
requerirá ayuda con la evacuación y asilo durante
un
desastre, tal como un huracán, el proveedor de cuidado en el
hogar debe ayudarle a inscribirse con la División de Manejo
de
Emergencias de la Florida (Florida Division of Emergency
Management).
Sugerencias de seguridad respecto a procedimientos
quirúrgicos y médicos:
- Si tiene la opción, elija un proveedor y una
institución de cuidado médico que tengan
experiencia con
la cirugía o el procedimiento que se le va a realizar.
- Siga cuidadosamente las instrucciones sobre lo que tiene
que
hacer antes de la cirugía o el procedimiento. Si
no
entiende las instrucciones, pida que se las expliquen.
- Pregunte a su proveedor de cuidado médico si
tiene que
dejar de tomar alguno de sus medicamentos antes de la
cirugía
o procedimiento, y pregunte, además, lo que puede comer o
beber.
- Asegúrese de que es claro quién va a
realizar la
cirugía o el procedimiento, qué exactamente se va
a hacer
y qué debe esperarse durante y después de la
cirugía
o el procedimiento.
- Pregunte qué salvaguardas se han establecido
para asegurar
que la cirugía o el procedimiento se lleve a cabo en el
lugar
correcto del cuerpo y en el paciente correcto.
- Pregunte si necesitará una
transfusión de sangre y
qué precauciones de seguridad se han establecido para
asegurar
que usted reciba el tipo de sangre correcto. Si es posible,
usted tal vez querrá donar su propia sangre antes de la
cirugía o el procedimiento. Dígale a su
médico
si alguna vez ha tenido una reacción a una
transfusión de
sangre.
- Pregunte si existe un riesgo de complicaciones
después de
su cirugía o procedimiento y qué
síntomas debe
vigilar.
- Haga que un ser querido esté disponible durante
su
cirugía o procedimiento para que sea su
representante.
Dígale a su médico si desea que se consulte a su
ser
querido, si es necesario, y que se informe al mismo una vez que la
cirugía o el procedimiento haya concluido.
- Entérese del cuidado a seguir, incluyendo la
cura del
lugar de la cirugía, descanso, medicamentos, alimentos,
actividades que debe evitar y consejo respecto a cuándo
puede
regresar al trabajo y reanudar otras actividades.
- Asegúrese de que su proveedor de cuidado
médico
responda a todas sus preguntas y preocupaciones.
Sugerencias de seguridad respecto a la anestesia:
Al prepararse para una cirugía o procedimiento,
usted
también querrá saber sobre la
anestesia. La
anestesia es un medicamento que evita que usted sienta dolor y
sensaciones durante una cirugía o procedimiento.
Pregunte exactamente quién administrará la
anestesia y
vigilará sus signos vitales.
Diga a su médico y al anestesiólogo si
ha tenido
alguna vez una reacción a la anestesia.
Dígales
todos los medicamentos que toma (recetados, sin receta, vitaminas y
suplementos herbáceos) y cualesquiera alergias que
tenga. Además, dígales si tiene
algún problema
médico y, aunque esto parezca personal, si tiene un problema
con la bebida o usa drogas para recreación. Esta
información es muy importante para el cuidado seguro durante
la anestesia.
Pregunte respecto a restricciones en cuanto a medicamentos,
alimentos y bebidas alcohólicas antes y después
del uso
de anestesia.
Después de la cirugía bajo anestesia
general (el tipo
que lo pone a dormir), es posible que continúe
sintiéndose soñoliento, cansado o
débil por algunos
días y que tenga problemas de coordinación y no
pueda
pensar claramente. Por lo menos durante 24 horas
después
de recibir anestesia general, no conduzca, no use máquinas
ni
haga cosas que puedan ser peligrosas si no está alerta.
Si tiene alguna queja:
Si tiene alguna queja con respecto a su proveedor de cuidado
médico o una institución de cuidado
médico, hable
primero con ellos para ver si se puede resolver el asunto. Si
todavía no está satisfecho y desea presentar una
queja
con el Estado de la Florida, llame sin cargo al (888)
419-3456.
Prevención de infecciones
Los Centros para el Control de Enfermedades (siglas en
inglés CDC, Centers for Disease Control) indican que
aproximadamente dos millones de personas al año contraen una
infección durante su estadía en un hospital en
los
Estados Unidos. Una persona también puede contraer
una
infección en otros lugares que no son hospitales, tales como
hogares de ancianos, centros de diálisis, consultorios de
médicos, o en su propio hogar.
Un paciente puede estar en riesgo de contraer una
infección, así que, si usted está
enfermo, no visite
a una persona que esté enferma en su hogar o en el
hospital. Si un paciente tiene una infección,
puede
contagiar a otras personas; por lo tanto, tome precauciones para
protegerse a sí mismo.
Sugerencias para prevenir infecciones:
- Los Centros para el Control de Enfermedades indican que
tener
las manos limpias es la parte más importante para prevenir
la
propagación de infecciones. Si usted
está
proporcionando cuidado, asegúrese de lavarse las
manos
antes y después, y si está recibiendo cuidado, no
vacile
en preguntar a los proveedores de cuidado médico si se han
lavado las manos. Lávese las manos antes y
después
de visitar a una persona que esté en una
institución de
cuidado médico o que esté enferma en su hogar.
- Se deben usar guantes si se va a entrar en contacto con
líquidos del cuerpo, artículos sucios, o al
insertar
cualesquiera dispositivos invasivos (tales como un
catéter). Las manos deben lavarse antes y
después
de usar los guantes. Los guantes deben desecharse
después de atender a un paciente.
- Las uñas largas y las uñas
artificiales pueden
continuar teniendo gérmenes infecciosos aun
después de
haberse lavado bien las manos. Si un paciente está
en
riesgo de contraer una infección, los Centros para el
Control
de Enfermedades indican que los que proveen el cuidado deben
mantener el final del largo de sus uñas recortadas a
¼ de
pulgada y no deben usar uñas artificiales.
- Otras maneras en que los gérmenes pueden
propagarse son a
través de gotas (de una persona infectada que tose,
estornuda
o habla, etc.); transmisión por aire (cuando se requiere
manejo y ventilación especial del aire);
artículos que
recogen gérmenes, tales como equipos médicos o
cualquier
artículo que pueda propagar infecciones; o cuando animales o
insectos transmiten infecciones (tales como mosquitos, moscas o
ratas).
- A veces puede ser necesario que el paciente, el personal o
los
visitantes utilicen máscaras o batas de
protección.
- En ciertas circunstancias, un paciente puede ser colocado
en
aislamiento en un hospital para proteger al paciente y prevenir la
propagación de la infección. Los
pacientes
colocados en aislamiento tendrán rótulos
colocados en el
exterior de las puertas de sus habitaciones en el
hospital. Antes de entrar a la habitación,
pregunte al
personal del hospital si hay restricciones de visitas o requisitos
de protección para el paciente, el personal o los
visitantes.
- Algunos equipos y artículos médicos
pueden requerir
manejo especial durante y después del uso, por ejemplo,
agujas
hipodérmicas, catéteres o artículos
sucios con
líquidos corporales (tales como sangre en un vendaje),
etc. Algunos artículos pueden desecharse en la
basura
regular, pero otros tienen que colocarse en un recipiente de
desechos biológicos peligrosos. Otros
artículos
pueden esterilizarse o desinfectarse para uso futuro.
- Pregunte a su proveedor de cuidado médico acerca
del uso y
desecho apropiado de guantes, batas, máscaras, equipos y
suministros médicos.
- Las sábanas y la ropa del paciente deben
cambiarse y
lavarse regularmente, así mismo, si se ensucian.
Los
alrededores del paciente deben mantenerse limpios.
- Dígale a su proveedor de cuidado
médico si tiene
alguna señal de una posible infección, tal como
fiebre,
escalofríos, dolor, enrojecimiento, hinchazón,
secreción u otros síntomas.
- Si le dan antibióticos para una
infección, use todo
el medicamento hasta que se acabe. No deje de tomar el
antibiótico, aunque se sienta mejor.
Prevención de caídas
Las lesiones debido a caídas son de particular
preocupación para las personas mayores y los pacientes que
pueden estar débiles o desorientados debido a enfermedad,
que
están recuperándose de una cirugía, o
que están
tomando algún medicamento. Ya sea que se encuentre
en
una institución de cuidado médico o en su propio
hogar,
para evitar caídas, verifique lo siguiente:
- Si está en una cama de hospital, las barandas
laterales
deberían mantenerse levantadas. Pida a su
proveedor de
cuidado que asegure los frenos de su cama. Y, si es
necesario, llame por ayuda para levantarse de la cama.
- Asegúrese de que las alfombras y el piso no sean
resbalosos. Mantenga el piso libre de objetos que obstruyan
el paso.
- Use zapatos que provean buen apoyo y que no sean
resbaladizos.
- Use un andador, bastón o silla de ruedas si es
necesario y
aprenda a usarlos correctamente.
- Obtener anteojos o un cambio en los anteojos puede ayudar,
ya
que la mala visión puede contribuir a las caídas.
- Asegúrese de que haya buena
iluminación.
- Considere obtener una silla-retrete si caminar al cuarto de
baño durante la noche le es difícil.
- Use sillas y una cama en las que sea fácil
sentarse,
acostarse y levantarse.
- Las barras para sostenerse en el baño, un
asiento de
inodoro elevado, una silla en la ducha y una estera de goma en la
bañera o la ducha son buenos artículos de
seguridad.
- Las escaleras deben tener pasamanos a ambos lados, buena
iluminación y estar libres de objetos.
- Pregunte a su médico si un ajuste en sus
medicamentos
podría mejorar la coordinación.
- Un programa de ejercicios, aun para las personas mayores
débiles, puede ayudar a mejorar el equilibrio y la fortaleza
y
ayudar a evitar caídas. Usted querrá
consultar a un
entrenador de ejercicios o participar en un programa de ejercicios
diseñado para su nivel de habilidad.
Revise sus alrededores y vea qué otras acciones se
pueden
tomar para evitar caídas.
Directorio de recursos
Agencia para la
Investigación y la Calidad del Cuidado de la Salud
(Agency for Healthcare Research and Quality)
(301) 427-1364
www.ahrq.gov
Asociación
Americana de
Bancos de Sangre
(American Association of Blood Banks)
www.aabb.org
Asociación
Americana de
Enfermeros Anestesiólogos
(American Association of Nurse Anesthetists)
www.aana.com
Asociación de Profesionales en el
Control de
Infecciones y Epidemiología
(Association for Professionals in Infection Control and
Epidemiology)
(202) 789-1890
www.apic.org
Centros para el
Control de
Enfermedades
(Centers for Disease Control – CDC)
(800) 311-3435
www.cdc.gov
Administración
de
Alimentos y
Drogas
(Food and Drug Administration – FDA)
(888) 463-6332
www.fda.gov
Instituto de
Medicina de las Academias Nacionales
(Institute of Medicine of the National Academies)
(202) 334-2352
www.iom.edu
Comisión
Conjunta de
Acreditación de Organizaciones de Cuidado de la
Salud
(Joint Commission on Accreditation of Healthcare Organizations
– JCAHO)
(630) 792-5000
www.jcaho.org
Biblioteca Nacional de Medicina
(MedlinePlus – National Library of Medicine)
www.medlineplus.gov
Centro
Nacional de
Enfermedades Infecciosas
(National Center for Infectious Diseases)
www.cdc.gov/ncidod
Fundación
Nacional de
Seguridad del Paciente
(National Patient Safety Foundation)
(703) 506-3280
www.npsf.org
and http://npsf.disted.mcw.edu
Centro de
Información sobre
Venenos
(Poison Information Center)
(800) 222-1222
www.fpicn.org
The Leapfrog Group
(202) 292-6713
www.leapfroggroup.org
Los folletos adicionales (se encuentran
disponibles en
español) para el consumidor incluyen
:
- Asuntos
relacionados con el fin de la vida – Una guía de
planificación práctica
- Cuidado a largo plazo
- Cuidado médico de emergencia
- Cuidado de la salud en el hogar de la Florida
- Directivas por anticipado de cuidado médico
- Entendiendo los costos
de
las medicinas con receta
- Guía del consumidor sobre programas de salud y
servicios humanos
- Guía del
paciente para estadías en el hospital
- Medicaid de
la
Florida – Una guía de referencia
- Qué debe considerar al seleccionar una
institución de vida asistida
- Vida asistida en la Florida
Para obtener copias adicionales de este folleto, o de
otros en la serie, sírvase llamar al Centro de Llamadas de
AHCA al (888) 419-3456.
Para ver o imprimir cualquier folleto
de la Serie de Información del Consumidor,
por
favor visite www.FloridaHealthFinder.gov
Este folleto puede copiarse para uso
público.
Sírvase dar crédito a la Agencia para la
Administración de Cuidado de la Salud por su
creación.
Si tiene comentarios o sugerencias, llame al (850) 922-5771.